Guanxi (关系)
Visualizamos las relaciones económicas entre México y China.
Hace un año exploramos las relaciones económicas entre México y Estados Unidos, en un momento donde EUA buscaba agresivamente reactivar su industria manufacturera y reducir su dependencia de China. Trump acababa de retomar la presidencia y cada vez se sentían más presiones en el país antes sus amenazas arancelarias.
Hoy, casi 10 meses después, los datos muestran a nuestro país como uno de los menos afectados por las tarifas de Trump —pagando una tasa efectiva de apenas 4.1% en lo que va del año. Sin embargo, el gobierno estadounidense estaría ahora presionando a los funcionarios mexicanos a imponer aranceles similares a las importaciones chinas.
Aunque dichas tarifas aún no se han oficializado, de concretarse podrían afectar de manera significativa varios años de esfuerzo e inversión de empresas chinas por integrarse a las cadenas de suministro en México.
En ese contexto, el presente ensayo analiza cómo se ha venido transformando la relación económica entre ambos países en los últimos años y qué podría estar en juego si estas relaciones se deterioran ante las amenazas de Estados Unidos.
Entre 2010 y 2020, la inversión extranjera directa de empresas chinas en la economía mexicana acumuló poco más de $1,200 millones de dólares en flujos de nuevas inversiones — cifra que rápidamente se vio eclipsada por los más de $884 millones recibidos en 2021 y los casi $1,400 millones que se invirtieron en 2022.
En esos años, estos números eran pilares detrás del hype del nearhsoring.
Las empresas asiáticas estaban llegando a México, y nosotros, nos volvíamos cada vez más relevantes para la economía estadounidense.
El norte del país y el los estados del bajío eran target ideal para las empresas asiáticas. Para China en particular, cuatro estados —Baja California Sur, Chihuahua, Guanajuato y Yucatán— fueron destino de inversiones inusualmente grandes.
Tan solo en 2022, por ejemplo, Chihuahua recibió más de $87 millones de dólares de inversión, mientras que entre 2010 y 2020 había recibido apenas un acumulado de $19 millones de dólares de empresas chinas.
En paralelo, la Secretaría de Economía estaba procesando cifras récord de inscripciones de empresas con capital chino en sus registros de inversiones extranjeras. Entre 2019 y 2024 se inscribieron más de 350 empresas con capital chino — en 2023, incluso, se registraron más de 100 negocios, el doble del promedio de los últimos 20 años.
Entre las 350 empresas con capital chino, más de una tercera parte operarían en el sector manufacturero y otro 33% en la industria de comercio mayorista.
Al mismo tiempo, las importaciones de productos chinos estaban alcanzando récords históricos y todo indicaba que las relaciones comerciales entre mexicanos y chinos estaban destapando oportunidades de crecimiento muy interesantes para nuestra economía.
Según datos del Banco de México, desde inicios del milenio China se estaba convirtiendo rápidamente en uno de nuestros principales socios comerciales. Rol que consolidaría en la última década. Entre 2014 y 2024, las importaciones de productos chinos creció a una TCAC del 7%, mientras que las exportaciones hacia allá crecieron en 5%, en promedio, cada año.
Como contexto, el resto de las importaciones crecieron a una TCAC del 3.7% durante ese mismo periodo — mientras que las exportaciones aumentaron a una tasa compuesta anual del 4.4%.
¿Cómo estaba cambiando la composición de las importaciones?
Los vehículos (y autopartes) chinas pasaron de representar el 2% de lo que importábamos desde China entre 2005 y 2009 a más del 7% en los últimos 5 años.
Como contexto, esta ganancia en el share of wallet de las importaciones para los vehículos y autopartes chinas se traduciría en una TCAC del 21% durante los últimos 10 años — tasa de crecimiento que estaría multiplicando por 5 las importaciones de este capítulo arancelario.
Las calles del país comenzaron poco a poco a reflejar la llegada de los vehículos chinos. Según INEGI, las ventas de vehículos nuevos importados desde China crecieron a tasas de crecimiento anual compuestas de 29% entre 2019 y 2024 — el resto del mercado, por otro lado, se habría mantenido flat.
En 2019, 1 de cada 20 autos nuevos en México habría sido importado desde China. El año pasado esta cifra se transformó en 1 de cada 5.

China se ha vuelto cada vez más importante para México, pero, ¿México se ha convertido más importante para China?
Todo apunta a que sí.
Datos del sistema aduanero chino muestran que México pasó de ser el 18° importador más relevante de productos chinos en 2015 a ser el 11° en 2024. Fuera del continente asiático, únicamente Estados Unidos, Alemania y Holanda (por muy poco) importarían más que nuestro país.
Hace 10 años, las exportaciones de China a México representaban el 1.5% de las exportaciones totales del gigante asiático. Fast-forward al 2025 y esa proporción ya es del 2.5% — impresionante si se considera que esta economía exportó más de $3.5 billones de dólares1 el año pasado.
Para dar contexto de lo importante que se habría convertido México para la economía china en los últimos 10 años, solo las exportaciones a Rusia y Polonia crecieron más que nuestro país.2
Como habría de esperarse, el desarrollo de estas relaciones comerciales estaría a su vez teniendo impacto en otros indicadores sociales y económicos del país.
Por ejemplo, ICBC México — la rama local del banco más grande de China — multiplicó sus cuentas de depósito por 4 en los últimos dos años. Además, datos de la CNBV muestran que el volumen de transaccionalidad de sus clientes aumentó en más de 200% entre 2021 y 2025.
La llegada de nacionales chinos también estaría rompiendo récords en los últimos años, con más de 8 mil chinos recibiendo autorización para residir de manera oficial en México durante 2024.
Cuando una empresa busca expandirse e invertir en un mercado internacional generalmente están pensando a muy largo plazo. Con inversiones y procesos de planeación sumamente costosos, los inversores extranjeros tienen que ser capaces de ver el big picture e ignorar el ruido.
Un componente clave de esto es la confianza. La confianza en los procesos, las instituciones y el modus operandi del país en el que inviertes.
Es un tema sumamente delicado, y quizá si sea más importante para nuestro país proteger sus relaciones con Estados Unidos si le ponen espada contra la pared. Pero no hay que dejar atrás que la economía China y la Mexicana están cada vez más integradas y una pérdida de confianza total en nuestro país por parte del empresariado chino no sería un escenario favorable para nadie.
Habrá que ver como evoluciona el tema.
El guanxi (关系) es un concepto fundamental de la cultura china que enfatiza las redes de influencia, las conexiones sociales y el beneficio mutuo.
Doce ceros.
Entre países a los que se les exportó más de $40 mil millones de dólares en 2024











